Pocas ideas resultan tan seductoras como la de poseer una isla propia en el Mediterráneo. Y sin embargo, cada cierto tiempo aparece en la prensa internacional la noticia de un islote griego en venta, con su playa de arena, su ensenada natural y un precio que sorprende tanto por lo alto como, en ocasiones, por lo bajo.
La pregunta surge de inmediato: ¿cómo puede venderse un trozo de un país? Grecia cuenta con cerca de 6.000 islas e islotes, de los cuales apenas unos 227 están habitados. Esa inmensa cantidad de tierra emergida, unida a un marco legal que reconoce la propiedad privada del suelo, explica en gran medida el fenómeno.
En esta guía descubrirás por qué es legalmente posible comprar una isla griega, qué se adquiere realmente en una operación así, cuáles son las restricciones que impone el Estado helénico y cuánto cuesta convertirse en propietario de un pedazo del Egeo.